domingo, 31 de agosto de 2014

Libro online: Atlas de biodiversidad de Canarias


Libro online: Atlas de biodiversidad de Canarias
Martín, J.L. 2010.  Ed. Gobierno de Canarias.

Extracto del Prólogo:

En pocas docenas de años, la biodiversidad, como concepto integrador de la naturaleza, ha conseguido ocupar un espacio significativo en la conciencia colectiva de las sociedades más desarrolladas. La sensibilidad por su preservación forma hoy parte de la agenda política de las instituciones públicas más avanzadas y una línea omnipresente en muchos planes de acción privados. Cuando en el ejercicio de decisiones al viejo estilo, el uso del territorio se planifica ajeno a su biodiversidad, la contestación social recuerda a los gestores que corren otros tiempos donde ya no es posible segregar conservación y desarrollo, evidenciando que el progreso sólo puede entenderse enmarcado en la necesaria sostenibilidad.



La conservación de la biodiversidad se asume hoy como una exigencia básica para el bienestar de la humanidad. Independientemente del beneficio que aporta la utilidad de algunas especies o la contemplación de las variadas formas de la vida, la mera existencia de muchos animales, plantas o ecosistemas es a menudo motivo de satisfacción. Basta saber que las ballenas surcan nuestros océanos para sentirnos felices del planeta donde vivimos y del legado que traspasaremos a nuestros hijos, incluso aunque probablemente nunca veremos en vivo a tan espectaculares mamíferos marinos. Necesitamos sentir que los bosques tropicales están ahí y que hay un esfuerzo por mantenerlos, aunque quizás nunca podamos disfrutar de su contemplación. No queremos que las especies se extingan pues, en el fondo, somos conscientes de que son parte de un acervo propio labrado durante millones de años de evolución. Intuimos que es posible que en algún momento presente o futuro podamos necesitar de la potencialidad intrínseca de la naturaleza, bien porque uno de los miles de componentes químicos de esas especies quizás mañana nos salven la vida o porque determinada función ecológica beneficie abiertamente a toda la sociedad. La historia de los muchos avances científicos de las últimas décadas es la mejor prueba de cómo la naturaleza puede ayudarnos a mejorar el futuro, lo cual no es una pretensión banal en un planeta superpoblado donde el propio crecimiento humano comienza a ser una amenaza para si mismo.

Sabemos todo esto porque vivimos en la era de la información. La percepción del mundo que nos rodea no está ya limitada por la distancia y nunca hasta ahora se había investigado tanto, ni tantas personas habían compartido conocimiento de forma simultanea. El conocimiento permite construir nuevas herramientas, lo cual a su vez contribuye a una mayor eficiencia en la transmisión, de modo que el proceso se retroalimenta a si mismo. La aldea de nuestros antepasados, el pueblo de nuestros abuelos o la ciudad donde vivimos, ha sido extendida en nuestra percepción al planeta que habitamos. Como ciudadanos de la aldea global, comunicamos y comerciamos con facilidad con cualquier parte del mundo, por lo que no es de extrañar que percibamos como próximo lo acontecido en tierras lejanas y que los problemas de la isla también trasciendan sus límites: la extinción de cualquiera de las abundantes especies endémicas que habitan el archipiélago es una pérdida para toda la humanidad

Por mi actividad profesional como biólogo de la conservación, estoy convencido de lo relevante de poner al alcance de la ciudadanía la información sobre biodiversidad, para una mejor comprensión de las decisiones cotidianas de gestión y un uso juicioso y equilibrado del entorno que nos rodea. Con este libro he querido ir más allá de la simple explicación divulgativa y, sin aproximarme al estilo puramente científico, diseñar un esquema de comunicación gráfica soportada por un texto, limitado pero riguroso, que permita una comprensión rápida y con menor esfuerzo de cada idea. Esta fórmula ya fue explorada en una anterior obra denominada “biodiversidad en gráficas”, que ahora se amplía y desarrolla en mayor profundidad. En aquella ocasión, fue resultado del trabajo combinado con mis colegas Mª Carmen Marrero, Nieves Zurita, Manuel Arechavaleta e Isaac Izquierdo, y la especial aportación de los diseñadores de la editorial Turquesa. En el caso presente, estos últimos han adquirido un renovado protagonismo, sobre todo por la visión y experiencia de José Manuel Moreno, cuya consolidación en el mundo editorial de calidad en Canarias es ya incontestable. No puedo dejar de agradecer el importante estímulo que para la elaboración de la obra significó el debate continuado con todas estas personas y, sobre todo, con mis compañeros de los Centros de Planificación Ambiental de La Laguna (Tenerife) y Tafira (Gran Canaria).

Antes de iniciar el relato sobre la biodiversidad canaria me pareció oportuno contextualizar el archipiélago bajo una perspectiva temporal. Quería despejar la sensación estática de una naturaleza normalmente en un equilibrio perfecto imperturbable, e introducir una visión más dinámica y, si se quiere, más dramática. El espectáculo de vida expuesto a nuestra mirada no es sino el reflejo de un instante en un ciclo mucho más amplio e inestable, donde las especies aparecen y se extinguen y la isla misma nace, crece y sucumbe, engullida de nuevo por el océano. El presente del archipiélago canario y su biodiversidad puede explicarse en parte por los cambios acumulados desde que los primigenios volcanes destacaron sobre las aguas. Agradezco profundamente a los profesores José María Fernández-Palacios y Robert Whittaker por haber accedido a mi petición de escribir un prefacio sobre su reciente teoría del modelo dinámico global asociado al ciclo de una isla. Esta teoría tiene sus raíces en las investigaciones de gran cantidad de expertos en muchas islas de todo el mundo, donde los trabajos en Azores, Madeira y Canarias han tenido un destacado papel. Su exposición aquí, como prefacio del libro, es el marco preciso a la historia natural de nuestro archipiélago.

Enlace al Atlas de biodiversidad de Canarias


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